No es una novedad el tratar de convertir una farola en un punto de recarga para coches eléctricos. En Hipertextual te hemos hablado en varias ocasiones sobre las numerosas ventajas, no solo económicas, que tienen este tipo de proyectos. El primero, es que democratizan el punto de recarga al poder ser instalado cada pocos metros sin una implementación muy costosa, no obstante sobre todo porque lo harían un elemento más de la urbe.

Ver un punto de recarga pensado para coches eléctricos es muy raro, en ciudades(regiones) como Madrid o Barcelona existen unas cuantas plazas de aparcamiento públicas provistas con este sistema, no obstante muchas no funcionan, o están invadidas por coches no eléctricos… digamos, para ser francos, que depender de la implementación pública para cargar tu coche es un fracaso. Y esto puede solucionarse, al menos la sensación de no tener un sitio donde cargarlo, transformando las farolas en puntos de carga.

Pekín, China, ha sido la primera ciudad en abordar este problema planteando esta situación no obstante Berlín ha entrado en esta peculiar batalla. Para disminuir los niveles de contaminación de las enormes ciudades(regiones) se pueden crear dos cosas: penalizar lo que hasta hace poco se premiaba (tener un renovado coche, un SUV…) con restricciones, cortes de tráfico, subida de impuestos… o bien premiar la novedad, es decir, fomentar el uso de otro tipo de movilidad.

¿Vosotros qué preferís? Yo prefiero la segunda opción. Si las administraciones tienen que disminuir sus niveles de contaminación no basta con meter bicicletas, sino que hay que fomentar un cambio de mentalidad, no obstante no puede ser que el 1.er paso lo de el cliente. No vale que seamos los primeros en comprar el coche eléctrico y que luego se estudie en cómo ajustar la ciudad. Berlín ya posee sobre la mesa un proyecto para convertir 1.000 farolas públicas en puntos de carga para coches eléctricos. El costo estimado de esta operación sera de 400 euros por cada farola, es decir, una inversión de menos de medio millón de euros para fomentar la compra y el uso de este tipo de vehículos.

Para poder utilizar estas farolas tan solo habrá que obtener una tarjeta específica que les permitirá entrar al cargador instalado en la farola no obstante a la vez a más de 2.500 puntos de cargar instalados por toda Europa. Este proyecto lleva en pie desde 2013, cuando ya se convirtieron las primeras 100 farolas, no obstante el objetivo(propósito) es multiplicar este número por 10(diez) y obtener que la multitud no vea al coche eléctrico como algo raro sino como una solución a un problema para la salud como es la contaminación de las ciudades.

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