Que alguien mate al “Silicon Valley español”

Autor: | Posteado en Noticias Sin comentarios

Shutterstock

Es totalmente racional tener pensamientos o comportamientos aspiracionales; al término y al cabo, todos (empresas y personas) queremos mejorar con el paso del tiempo y llegar a cotas más altas. El problema de esta actitud, sea cual sea el área en la que se aplica, es que la racionalidad o el sentido es muy fácil perderlo. Hasta el punto de que esa inspiración por llegar a ser mejor, más grande, más poderoso, se puede convertir en una especie de antifaz que impide mirar la realidad.

Algo así ocurre en España(País) y en muchos otros ecosistemas de emprendedores y startups repartidos por todo el mundo. Según sus portavoces, que pueden ser desde los medios de comunicación que poco conocen el sistema a otros actores interesados en inventar ruido, todos quieren convertirse en el siguiente Silicon Valley. Como si eso fuese posible.

Si nos centramos en España(País) y tirando un poco de hemeroteca observaremos que esto del ‘Silicon Valley español’ no es ninguna novedad. Es más, como si de aeropuertos se tratase, todas y cada una de las autonomías quieren el suyo. Todas las autonomías quieren su propio Silicon Valley. Hasta Ciudadanos ha apuntado en este sentido.Lo quieren la Comunidad de Madrid, Catalunya, Galicia, la Comunidad Valenciana, Euskadi, Andalucía o Castilla y León.

Incluso Ciudadanos, el partido de Albert Rivera que tanto está dando que hablar en las últimas semanas, menciona esta idea en su propuesta oficial de medidas para dinamizar la economía española, llegándose a preguntar (página 8) “¿por qué Barcelona, Madrid, Bilbao o Valencia no podrían imitar a Berlín, Londres o Tel Aviv y convertirse en pequeños Silicon Valley de Europa?”

La resolución a tal consulta puede ser sencilla, partiendo de la base de que ninguno de los ejemplos que cita Ciudadanos se acerca al planeta existente y creciente alrededor de la bahía de San Francisco. Ni Berlín, ni Londres, ni Tel Aviv ni inclusive Nueva York, la ciudad por muchos considerada como ‘gran aspirante a’ que acaba de tener la mayor salida a bolsa de una startup de la ciudad con Etsy y sus $ 1.800 millones de valoración. Cifras que se alejan, y mucho, de las muchas OPVs que empresas de Silicon Valley han protagonizado en los últimos años.

Ante esta situación cabe preguntarse por qué la obsesión por replicar el modelo de Silicon Valley puede tener consecuencias negativas para un ecosistema. Y la resolución la hallamos en la producción de falsas expectativas que pueden llevar a uno (sobre todo Estado, ayuntamiento y administraciones públicas) a rendirse antes de tiempo.

Fred Wilson, uno de los inversores de capital riesgo más respetados en todo el universo por su track record con Union Square Ventures (Twitter, Tumblr® o Etsy), suele responder cuando se le consulta por la ventaja competitiva de Silicon Valley con una afirmación sencilla, que se basa en el tiempo y en la conjunción de muchos factores que contribuyen a que el modelo del valle sea prácticamente irreplicable y, quién sabe, obsoleto a estas alturas de la película.

Silicon Valley, a diferencia de cualquier otro ecosistema, empezó a desarrollarse muy pronto, allá por la década de los 40 y los 50 cuando el maestro de la Universidad (Estatal) de Stanford Frederick Terman insistió en que sus estudiantes y otros amigos de ocupación montasen sus propias empresas.

De esos primeros sacrificios salieron Hewlett-Packard, Varian Associates y otras enormes empresas a partir de las cuales fueron apareciendo otros emprendedores y generaciones que acabaron por desarrollar el planeta que vemos hoy en día, desde Intel® a Google, pasando por Sun Microsystems, Apple, Oracle® y muchas otras más.

Estas distintas olas de innovación no se encuentran en la misma expansión y amplitud en ningún rincón del mundo, se llame Nueva York, Tel Aviv o Londres. Las llamadas a la producción del siguiente Silicon Valley suelen venir de la política y los amantes del ruido.Y lo peor de todo, o lo mejor, según como se mire, es que es muy probable que nunca ocurra.

Volviendo al caso de España, sorprende que estas llamadas a inventar el siguiente Silicon Valley vengan, principalmente, del ámbito de la política y de los amantes del ruido. Los mismos que, en muchos casos, cuelgan carteles por las calles de Madrid afirmando que “si emprendes aquí, no pagarás impuestos”. Digo que sorprende porque si estos mismos medios o políticos se adentrasen en el planeta español se darían cuenta de que los propios emprendedores, startups e inversores son totalmente conscientes de las limitaciones de vuestro modelo y de la distancia que nos separa de muchas otras escenas.

Sin embargo, en vez de intentar arreglar aspectos clave en España(País) y en la Unión Europea como la relación universidad – compañía (y por expansión el sistema educativo actual), la fiscalidad a la que están sometidos los business angels (claves en el desarrollo de cualquier ecosistema), las trabas a colaborar los éxitos cercanos de una startup con sus empleados (stock options), el absurdo exit tax, la fuga de cerebros hacia otros países de vuestro entorno, las complicaciones para atraer talento extranjero a vuestras fronteras, la dinamización de los contratos laborables y sus cotizaciones sociales, las exigencias fiscales a emprendedores (léase autónomos) que están empezando… y muchos otros aspectos más… muchos se empeñan en querer saltar etapas de desarrollo y que de la noche a la mañana coexista una especie malformada de Silicon Valley español, con sus viveros de empresas, sus fotografías(digital/análoga) y sus cintas listas para cortar por el político de turno.

Antes de pensar en inventar el Silicon Valley español deberíamos pensar en acercanos a Londres, Berlín, Tel Aviv y otros ecosistemas que nos llevan bastante ventaja en muchos sentidos. Y desarrollar a partir de fortalezas (que las hay) y oportunidades (que son muchas). No obstante ya se sabe que estos pequeños pasos no venden tanto como como un probable aterrizaje en la luna. Lo malo es que la luna está mucho más lejos de lo que muchos se piensan.


Hipertextual




Todo el contenido que se presenta en este sitio web es recopilado de otros sitios oficiales, los enlaces a las paginas oficiales se presentan en cada termino de noticia y no somos dueños de ningún material.

Agrega tu comentario